Comercio internacional previsto para 2017

24/01/2017 por

Informe DNI Nro. 158

Enero 2017

———————————————————————————————–

EN 2017 CRECERAN 5% LAS EXPORTACIONES

 

LA RECUPERACION VIENE DE ASIA Y EL NORTE DE AFRICA

 

(Y GENERA INTERROGANTES EN EEUU Y POCA ESPERANZALA UNION EUROPEA Y LATINOAMERICA)

 

SE CONFIRMA UNA TENDENCIA: YA EN 2016, LAS EXPORTACIONES A ASIA PACIFICO FUERON 20% MAYORES A LAS ENVIADAS AL MERCOSUR Y HUBO 4 ASIATICOS ENTRE LOS 8 PRINCIPALES MERCADOS ARGENTINOS

 

 

  1. Introducción.

Las exportaciones argentinas medidas en dólares se mantuvieron en 2016 en niveles similares a los de 2015, logrando unos 58.500 millones de dólares en este ultimo ejercicio (las importaciones en 2016 cayeron 7%).

Desde 2011 las exportaciones argentinas no muestran resultados positivos.

El resultado total en el comercio exterior emisivo es en realidad un saldo que surge de la integración de buenos resultados de exportaciones de bienes primarios, que crecen 14%; mas otros no tan buenos resultados en las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, que decrecieron levemente (-2%) especialmente por peores precios internacionales; a lo que hay que sumar los muy malos resultados en las exportaciones de bienes industriales, que cayeron fuertemente nuevamente (-8%), y a la vez adicionar a ello los pésimos resultados (habituales desde hace tiempo) en combustible y energía (que descienden -15%).

En las importaciones hubo crecimientos en los bienes de consumo (9%), y sobre todo en vehículos (30%) a la vez que se observaron los mismos resultados que en 2015 en bienes de capital, y descensos relevantes en bienes intermedios (-14%), combustibles (-29%), y piezas y accesorios (-11%).

Como síntesis puede decirse que las exportaciones mantuvieron relevante participación de bienes manufacturados de origen agropecuario (40% del total) y de productos primarios (27%), que conforman un gran conjunto de exportaciones de origen agropecuario que explican casi 70% del total. Luego, las exportaciones de bienes industriales tradicionales explican el 28%, y el combustible y la energía el 3% del total solamente.

Esto resulta una buena noticia porque la demanda de alimentos crece sostenidamente en el mundo.

am

 

Puede así, anticipándose a lo que se expone en este trabajo más abajo, decirse que la Argentina se ha especializado en aquello que el mundo consume.

 

am

Por su parte y más alla de las exportaciones, completando el panorama sobre comercio internacional para Argentina, vale decir que las importaciones están explicadas especialmente por bienes intermedios (28%) del total, piezas y partes (20%), y bienes de capital (21%), mientras luego los bienes de consumo explican el 13% de total, el combustible el 9% del total y los vehículos el 8% del total.

 

 

  1. Viento de cambio. Los destinos de las exportaciones.

Si se analiza el destino de las exportaciones se descubre que se han puesto en crisis los destinos tradicionales para los envíos comerciales de bienes físicos.

Como se observa en el cuadro que se muestra mas abajo y en la restante información de este trabajo (fuente INDEC), muchos de los tradicionales mercados (demanda de productos argentinos) están afectados por problemas económicos, lo que depara amenzas sobre el inminente futuro comercial externo de nuestro país en esos destinos en particular.

Así, hay un bloque “occidental” de destinos entre los principales mercados que muestra hoy al Mercosur, la UE, y el resto de Aladi mas Chile (LatAm). Estos mercados explican casi el 45% del total. A Latinoamérica (la región sumada), Argentina envía alrededor del 30% del total de sus exportaciones. El Natfa, por su parte, explica poco más del 10% de las ventas externas argentinas.

Pero en simultaneo debe advertirse el incremento de relevancia gradual y persistente (lo que impone no pocos efectos geoestratégicos) de un segundo conjunto (“oriental”), que está explicado por Asia (ASEAN mas China, India y países del sudeste asiático), que explica ya el 26% del total. Y luego, (lo que se vincula con lo anterior), debe también reconocererse una importante participación de alrededor del 11% total a Medio Oriente y el Magreb.

 

am

 

  1. Oportunidades y desafíos.

Para analizar qué puede esperarse de los principales mercados de las exportaciones argentinas para el futuro inminente, puede observarse el cuadro siguiente, que refleja la previsión del Banco Mundial (el cuadro muestra las tasas porcentuales de crecimiento del PBI por cada periodo) sobre cómo evolucionarán las economías del mundo en el lapso anual siguiente (2017) y en los sucesivos.

am

 

Buena parte de los principales mercados tradicionales de las exportaciones argentinas tendrán el año que viene, de acuerdo al BM, modesto crecimiento (por debajo de promedio mundial y en porcentajes muy bajos).

Por su parte, el FMI confirma algo que surge del cuadro antes expuesto, en el sentido de que, aún con diversos escenarios posibles, los emergentes seguirán creciendo más que los desarrollados

am

Por ende, puede aseverarse que, como se observa, buena parte de los  mercados tradicionales para Argentina no auguran los mejores resultados para 2017. Pero entonces es preciso considerar que hay otro significativo conjunto que ya atrae (como se muestra más abajo) y atraerá (en 2017) compras para nuestros productos.

Puntualmente el FMI prevé que el PBI de los desarrollados crecerá menos que el de los emergentes en la medida en que EEUU crecerá 2,5%, el área Euro 1,4%, Canadá lo hará en 2,1%. Y -contrario sensu- los emergentes en su conjunto crecerán 4,6%, mientras (lo relevante) en particular Asia emergente lo hará en 6,3%, India en el 7,4%, el Asean en 5,1%, Europa emergente en 3,2%, Medio Oriente y el norte de África en 3,3%. Mientras, Latinoamérica solo crecerá 1,6% (México lo hará en 2,6%, pero Brasil solo en 0,6%).

En especial puede considerarse que según el BM para Latinoamérica se prevé un crecimiento de solo 1,2%, con un Brasil que no recupera significativa capacidad de suba. Y debe advertirse que Argentina exporta casi un tercio del total a Latinoamérica y el Caribe. Luego, a la UE la Argentina le exporta casi el 15% del total, y se prevé para el área Euro un alza de solo 1,6%. También se prevé que crezca menos que el promedio mundial (aunque están mejor que las otras dos regiones) los EEUU (tercer mercado para Argentina en el mundo).

Estos mercados, históricamente muy relevantes para nuestro país, no generan, así, grandes oportunidades para 2017. Algo importante al respecto es que muchos de ellos han generado esfuerzos políticos de Argentina en 2016 (visitas de autoridades políticas, negociaciones para acuerdos, pertenencia a espacios institucionales internacionales).

Pero por otro lado, mientras tanto, en Asia Pacifico se prevé un alza del 6,2% del PBI el próximo periodo anual, y en Asia del Sur uno de 7,1%. Se destacan al respecto las previsiones sobre la India, China e Indonesia. Son asiáticos el 90% de los países que prevén mayor crecimiento del PBI en 2017.

Mientras tanto, para el norte de África y Medio oriente se prevé en el BM un alza de su PBI de 3,5%.

Lo expuesto muestra que Argentina tendrá una mejora en su resultado de exportaciones en 2017 especialmente referida a la demanda de países asiáticos y el norte de África, a lo que estratégicamente deberá enfocar (utilitarismo en la política externa) acciones para su acceso a esos mercados.

Así, mientras entre los principales mercados históricos de Argentina están economías que anuncian muy débiles alzas (menores al promedio) como Brasil (primer mercado), EEUU (tercer mercado), Chile (4to mercado), o la UE en su totalidad (si se analiza como mercado total y no distinguiendo sus países individualmente, la UE es el 3er mercado para nuestras exportaciones en 2016 y era el 2do hasta el 2015), hay otros mercados que prevén alzas mayores y aparecen como oportunidades (India, China, Vietnam, Indonesia, el resto de Asia Pacífico y Asia del Sur; el Magreb y Medio Oriente) y que por ende deberían generar mayores resultados comerciales.

 

 

  1. Un nuevo mapa de relaciones. Ya vigente en 2016 y que se profundizará en 2017.

El cuadro siguiente (INDEC con información disponible a la fecha) muestra la relevancia de los mercados de destino referidos.

am

Pero como se ha advertido parece ser que Argentina está en un proceso de modificación de buena parte de su estructura de destinos comerciales.

EL FMI confirma las previsiones del BM de mejores resultados en Asia y África que en los mercados tradicionales argentinos. La institución también espera un alza de 6,3% del PBI en Asia emergente, un alza de 3,2% en Europa emergente y de solo 1,2% en Latinoamérica, con un crecimiento esperado para medio Oriente y Norte de África de 3,3%.

Por su parte, el Banco Mundial, mientras, prevé que el comercio crecerá más que en los últimos ejercicios anuales en el próximo 2017, moviéndose hacia arriba en un rago que irá desde 1,5% a algo menos de 4% el periodo anual que viene, según lo muestra el siguiente cuadro (BM).

 

am

Debe expresarse que el FMI prevé un alza del comercio internacional en volúmenes de 3.9% para 2017.

am

am

 

En la línea descripta, y dado que los países emergentes aparecen como destinos con más oportunidades en 2017, se muestra en el cuadro siguiente que el BM exhibe las siguientes previsiones para las economías no desarrolladas en el mundo.

am

Mientras, según la misma institución, entre los desarrollados, solo parece augurar resultados crecientes relevantes los EEUU.

am

 

Todo ello generará demanda de agroexportaciones. Por ello puede augurarse que las exportaciones argentinas (traccionadas especialmente por este motivo) crecerán alrededor de 5% en 2017 y ello confirmará a Argentina como el país de la región con mayor relevancia en oferta agroexportadora en su canasta de ventas externas. La Argentina es ya el 10mo principal agroexportador del mundo si se considera a la UE como un mercado único.

Y los agroalimentos, como se ha dicho, son un sector muy dinámico en el comercio internacional, que ha soportado mejor la desaceleración y compone una muy relevante porción del comercio internacional.

 

am

Los mercados más demandantes en el mundo seran a la vez los compradores de exportaciones agroindustriales ya al vez es el rubro de más relevancia para Argentina.

Una muestra de este nuevo mapa comercial surge de lo que a continuación se expone:

Mientras el Mercosur generó en su conjunto en 2016 apenas el 20% de nuestras ventas externas (11.525 millones de dólares), y la UE representó 15% de nuestras exportaciones en 2016 (8.480 millones de dólares); Asia Pacífico generó en 2016 en su conjunto nada menos que 14.100 millones de dólares de exportaciones, lo que representa 26% del total de ventas externas (el mayor porcentaje para una región del mundo y porcentaje 25% mayor al del mismo Mercosur); y la suma del Magreb, Egipto y Medio Oriente han sumado en 2016 exportaciones por 6.050 millones de dólares, lo que representa algo más del 10% del total, porcentaje incluso superior a las exportaciones a los EEUU.

Un ejemplo de este proceso de transición en los mercados que (de acuerdo a lo que hemos visto que se prevé en el mundo y conforme evolucionan las relaciones económicas argentinas puede advertirse) se observa al constatar cuáles fueron los principales mercados para las exportaciones argentinas en 2016. China fue el segundo, Vietnam el cuarto, India el quinto e Indonesia el octavo. Cuatro asiáticos (la mitad del total) entre los 8 primeros. Y entre los 10 principales además aparecen Egipto en el 7mo lugar y Argelia en el 11vo.

 

País Exportaciones argentinas en 2016, en millones de dólares (datos provisorios)
Brasil 8640
China 5080
EEUU 4240
Vietnam 2457
India 2456
Chile 2250
Egipto 2020
Indonesia 1580
España 1510
Alemania 1255
Argelia 1150
Suiza 1150
Uruguay 1050
Canadá 1050
Italia 970
Malasia 960
Holanda 920
Corea 890
Paraguay 860
Sudáfrica 835
México 781
Perú 780
Reino Unido 730
Arabia Saudita 715

 

 

Esto exhibe ya la nueva matriz. Y augura que es desde esos mercados que vendrá (especialmente por la demanda de agroexportaciones) la mejora en las ventas externas en 2017.

 

 

  1. Impacto económico, comercial, en la política y en la estrategia.

 

Por lo expuesto, considerando que el principal componente de las relaciones internacionales argentinas hoy es el económico, puede aseverarse en la materia lo siguiente.

  1. Se avizoran incentivos para estrechar relaciones con Asia Pacífico, Asia del Sur, el Magreb y África del Norte. Negociaciones comerciales (cupos o cuotas, acuerdos por normas no arancelarias como sanitarias o de estándares de calidad, acuerdos de complementación económica) o esfuerzos por estrechar vínculos entre empresas (promoción e inserción) podrían estar en la agenda con esos mercados, lo que generaría más productividad de la inversión pública en esas acciones que en el caso de otros mercados.
  2. Las relaciones tradicionales (UE, LatAm) no ofrecerán oportunidades comerciales crecientes en 2017. Esto podría augurar pocas novedades en 2017 en las relaciones con los más tradicionales bloques de vínculo económico internacional argentino.
  3. Las exportaciones de origen agropecuario se consolidarán (porque, como se observa más arriba, sus precios son los menos flexibles a la baja, porque además la demanda persiste y porque a su vez el comercio de Argentina con quienes más crecen se basa en ellas).
  4. La Argentina debería llevar adelante una delicada tarea de equilibrio en el caso de una disputa comercial entre EEUU y China porque puede tener nuestro país intereses diversos en ambos grandes mercados.
  5. Las negociaciones para los acuerdos con la UE (que a la vez tiene no pocos problemas domésticos) no tendrán incentivos comerciales inmediatos para el avance si los resultados son los anticipados para 2017. Las relaciones, por ende, deberán encararse en base a razones estratégicas de alcance mediato.
  6. Latinoamérica no aparecerá como espacio relevante en las relaciones económicas (no generará avances en exportaciones y no habrá mayores inversiones desde esos mercados, Brasil pierde relevancia relativa -representaba más del 21% de las exportaciones argentinas hace un lustro y poco más del 15% del total ahora-). Sin embargo, el ingreso como miembro observador a la Alianza del Pacifico aparece como una incógnita en relación al contenido de ese paso dado por Argentina.
  7. El Mercosur no augura novedades de mejor o mayor comercio, y por ende se mantendrá (pese a que Argentina asumió la presidencia y pretenderá darle nuevas fuerzas) como un bloque desgastado y que genera pocos incentivos para la asignación de capital político en él.
  8. Pese a que aún hay diversas consideraciones que no pueden hacerse porque se carece de información definitiva, puede preverse que los resultados del comercio internacional argentino en 2017 permitirán un alza de las exportaciones de alrededor de 5%, especialmente basada en el dinamismo de las agroexportaciones. Esos resultados estarían basados en consideraciones de índole interna (menor inflación, mejor producción de bienes de origen agropecuario, maduración de decisiones tomadas ante mejoras en el ambiente para exportadores en esos rubros en 2016) y otras externas, como especialmente mejoras en exportaciones a Asia y África, aunque a la vez (pero con menor incidencia) también deba considerarse cierta probable consolidación de ventas a EEUU, un detenimiento de la caída de la economía de Brasil (principal mercado para Argentina) y resultados que no serán positivos en los tradicionales mercados (UE, LatAm). Otros mercados emergentes como Arabia Saudita, Emiratos Árabes o Turquía también deban ser considerados en el futuro inmediato.
  9. China ha perdido relevancia relativa comercial cuantitativa (caída de comercio bilateral aunque China sigue siendo el segundo principal mercado para Argentina si se computan países individuales) en los últimos años, pero aparece como uno de los principales mercados para las exportaciones argentinas que (aún con un crecimiento de su PBI muy inferior al alto crecimiento exhibido hace algunos años) augura tasas de alza en su economía. Las exportaciones de origen agropecuario tienen en ese mercado oportunidades de recuperación, aunque se debe prever para ello la asignación de capital político dado la alta incidencia de los aspectos públicos en la economía de China. Otros mercados en la región (India, Indonesia, Malasia, Vietnam, Corea, Filipinas, Japón) deben ser considerados.
  10. En relación a EEUU, una mejora relativa prevista para su PBI y las previsiones de una nueva administración que promete bajas de impuestos para empresas, desregulaciones y anuncios de nuevas oportunidades en negocios surgidas de un plan de infraestructura, puede augurar (aún con los temores fundados de más proteccionismo, políticas de prodigalidad fiscal que elevan la tasa de interés y ciertas posibles escaramuzas políticas en el año) mejoras en la relación comercio bilateral. Es posible prever que si bien EEUU se encaminará probablemente hacia una época de dura negociación para reformular las posiciones relativas estratégicas en su vínculo con China, su política no será de proteccionismo tradicional sino de endocentrismo, con negociaciones bilaterales con diversos mercados; y Argentina puede generar en ese marco alguna oportunidad que mejore en el margen su acceso a EEUU.
  11. Por ende, una eventual alza del valor de dólar (que afectaría precios), una disputa comercial entre EEUU y China, los problemas endógenos de la UE y las debilidades de Latinoamérica (crisis permanente en Brasil, debilidad económica regional) aparecen como amenazas. Mientras que la consolidación de Argentina como exportador de bienes de origen agropecuario (70% del total, el país de Latinoamérica con más incidencia de agroexportaciones en el total de ventas externas) le permite prever cierto aprovechamiento de esa condición en envíos hacia los emergentes antes referidos.
  12. Los esfuerzos por la atracción de inversión extranjera para Argentina no han producido aún mayores resultados. Los mercados hacia los que pueden dirigirse esos esfuerzos son distintos de los mercados destino de exportaciones. Principalmente los grandes emisores de IED son los desarrollados. Pero ellos son los que parecen más cautelosos en relación a los procesos de corrección de desequilibrios económicos argentinos. Los principales destinatarios de promoción de inversiones en los primeros meses de la nueva administración han sido por ello los desarrollados. Por ende los objetivos para promoción de inversiones no son iguales a los que surgen en materia comercial, (los emergentes). Por ello, es posible que Argentina deba desarrollar estrategias múltiples y diversas entre los emergentes y los desarrollados según aplique enfoque de búsqueda de comercio o inversiones. Pero también que aún pensando en inversiones, se dirijan esfuerzos también a mercados como los países árabes, China o India o aún a mercados de la región como México. Y que por ello haya también en algunas áreas cierta confluencia en la mira en los emergentes más dinámicos para inversiones como para comercio
  13. Por lo tanto, si la administración espera resultados rápidos, es previsible que deba tomar nota de las menores oportunidades en los mercados tradicionales, y enfocar sus esfuerzos a aquellos mercados con capacidad de generar frutos y que esto exija ciertos ajustes en los destinos en relación a lo mostrado hasta ahora.

 

 

 

Marcelo Elizondo

Director general

Desarrollo de Negocios Internacionales

Escribir un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Connect with Facebook


*