Comercio internacional previsto para 2017

15/12/2016 por

Informe DNI Nro. 156

Diciembre 2016

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Relaciones internacionales argentinas 2017.

 

LOS VINCULOS ECONOMICOS SE REFORZARAN EN ASIA Y EL NORTE DE AFRICA, GENERAN INTERROGANTES EN EEUU Y DECRECERAN EN LA UNION EUROPEA Y LATINOAMERICA

 

 

  1. Introducción

Las exportaciones argentinas medidas en dólares, en los primeros diez meses de 2016, caen algo más de 2%. Y las importaciones, algo más de 8%.

Así lo refleja el INDEC:

 

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El resultado total en el comercio exterior emisivo es en realidad un saldo que surge de la integración de buenos resultados de exportaciones de bienes primarios, que crecen 12,6%; mas otros malos resultados en las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, que decrecen -3,8%, sumados a los muy malos resultados en las exportaciones de bienes industriales, que caen -9,5%, y adicionalmente los pesimos resultados (habituales desde hace tiempo) de combustible y energía, que descienden -10,5%.

En las importaciones hay crecimientos en los bienes de consumo (8,8%), y sobre todo en vehículos (25,2%) a la vez que se observa hasta ahora un leve descenso en bienes de capital (-0,2%) y descensos relevantes en bienes intermedios (-14,6%), combustibles (-29,7%), y piezas y accesorios (-11,4%).

Como síntesis puede decirse que en las exportaciones mantienen relevante participación de bienes manufacturados de origen agropecuairo (40% del total) y de productos primarios (29%), que conforman un gran conjunto de exportaciones de origen agropecuario que explican alrededor del 70% del total. Luego, las exportaciones de bienes industriales tradicionales explican el 28%, y el combustible y la energia el 3% del total solamente.

Y las importaciones están explicadas especialmente por bienes intermedios (28%) del total, piezas y partes (28%), bienes de capital (21%), mientras luego los bienes de consumo explican el 13% de total, el combustible el 9% del total y los vehiculos el 8% del total.

 

 

  1. Los destinos de las exportaciones

Si se analiza el destino de las exportaciones se descubre en realidad la persistente relevancia de destinos tradicionales para los envios comerciales de bienes físicos.

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Ahora bien: como se observa en el cuadro (INDEC), muchos de los principales mercados (demanda de productos argentinos) estan afectados por problemas económicos, lo que depara amenzas sobre el inminente futuro comercial externo de nuestro país.

Así, entre los principales mercados hoy estan el Mercosur, la UE, y el resto de Aladi mas Chile (LatAm). Estos mercados explican el 44% del total. A Latinoamérica (la región sumada), Argentina envía alrededor del 30% del total de sus exportaciones.

Y hay un segundo conjunto que esta explicado por Asia (ASEAN mas China, India y paises del sudeste asiatico), que explica el 26% del total.

Y luego, con una participación equivalente cada uno (11%), están el NAFTA y Medio Oriente y el Magreb.

 

 

  1. Oportunidades y desafíos

Para analizar que puede esperarse de los principales mercados de las exportaciones argentinas para el futuro inminente, puede observarse el cuadro siguiente, que refleja la previsión del Banco Mundial (el cuadro muestra las tasas porcentuales de crecimiento del PBI por cada periodo) sobre como evolucionarán las economías del mundo en el lapso anual siguiente (2017) y en los sucesivos.

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Buenas partes de los principales mercados de las exportaciones argentinas tendrán el año que viene, de acuerdo al BM, modesto crecimiento (por debajo de promedio mundial y en porcentajes muy bajos).

Por su parte, el FMI confirma algo que surge del cuadro antes expuesto, en el sentido de que, aún con diversos escenarios posibles, los emergentes seguirán creciendo más que los desarrollados.

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Por ende, puede aseverarse que, como se observa, buena parte de los principales mercados para Argentina no auguran los mejores resultados para 2017.

Puntualmente el FMI prevé que el PBI de los desarrollados crecerá menos que el de los emergentes en la medida en que EEUU crecerá 2,5%, el área Euro 1,4%, Canadá lo hará en 2,1%. Y -contrario sensu- los emergentes en su conjunto crecerán 4,6%, mientras en particular Asia emergente lo hará en 6,3%, India en el 7,4%, el Asean en 5,1%, Europa emergente en 3,2%, Medio Oriente y el norte de África en 3,3%. Mientras, Latinoamérica solo crecerá 1,6% (México lo hará en 2,6%, pero Brasil solo en 0,6%)

En especial puede considerarse que según el BM para Latinoamérica se prevé un crecimiento de solo 1,2%, con un Brasil que no recupera capacidad de suba. Y debe advertirse que Argentina exporta casi un tercio del total a Latinoamérica y el Caribe. Luego, a la UE la Argentina le exporta casi el 15% del total, y se prevé para el área Euro un alza de solo 1,6%. También se prevé que crezca menos que el promedio mundial (aunque están mejor que las otras dos regiones) los EEUU (tercer mercado para Argentina en el mundo).

Estos mercados, muy relevantes para nuestro país, no generan, así, grandes oportunidades para 2017. Algo relevante es que muchos de ellos han generado esfuerzos políticos de Argentina en 2016 (visitas de autoridades políticas, negociaciones para acuerdos, pertenencia a espacios institucionales internacionales).

Pero por otro lado, mientras tanto, en Asia Pacifico se prevé un alza del 6,2% del PBI el próximo periodo anual, y en Asia del Sur uno de 7,1%. Se destacan al respecto las previsiones sobre la India, China e Indonesia.

Mientras tanto, para el norte de África y Medio oriente se prevé en el BM un alza de su PBI de 3,5%.

Lo expuesto muestra que Argentina deberá enfocar estratégicamente (utilitarismo en la política externa) su acceso a mercados. Así, mientras entre los principales mercados están economías que anuncian muy débiles lazas (menores al promedio) como  Brasil (primer mercado), EEUU (tercer mercado), Chile (4to mercado), o la UE en su totalidad (si se analiza como mercado total y no distinguiendo sus países individualmente, la UE es el 3er mercado para nuestras exportaciones en lo que va de 2016 y era el 2do hasta el 2015), hay otros mercados que prevén alzas mayores y aparecen como oportunidades (India, China, Indonesia, el resto de Asia Pacifico y Asia del Sur, el Magreb y medio Oriente) y que por ende deberían generar mayores resultados comerciales.

El cuadro siguiente (INDEC) muestra la relevancia de los mercados de destino referidos.

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Pero como se ha advertido parece ser que Argentina debería encaminarse a corregir buena parte de su estructura de destinos comerciales.

El FMI confirma las previsiones de mejores resultados en Asia y África que en los mercados tradicionales argentinos. La institución también espera un alza de 6,3% del PBI en Asia emergente, un alza de 3,2% en Europa emergente y de solo 1,2% en Latinoamérica, con un crecimiento esperado para medio Oriente y NortedeÁfrica de 3,3%.

Por su parte, el Banco Mundial, mientras, preve que el comercio crecerá más que en los últimos ejercicios anuales en el proximo 2017, moviendose hacia arriba en algo menos de 4% el periodo anual que viene, según lo muestra el siguiente cuadro (BM).

 

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Debe expresarse que el FMI prevé un alza del comercio internacional en volúmenes de 3.9% para 2017.

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En la línea descripta, y dado que los países emergentes aparecen como destinos con más oportunidades en 2017, se muestra en el cuadro siguiente que el BM exhibe las siguientes previsiones para las economías no desarrolladas en el mundo

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Mientras, según la misma institución, entre los desarrollados, solo parece augurar resultados crecientes relevantes los EEUU.

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  1. Conclusiones. Impacto económico, comercial, en la política y en la estrategia

Por lo expuesto, considerando que el principal componente de las relaciones internacionales argentinas hoy es el económico, puede aseverarse en la materia lo siguiente.

  1. Se avizoran incentivos para estrechar relaciones con Asia Pacifico, Asia del Sur, el Magreb y África del Norte. Negociaciones comerciales (cupos o cuotas, acuerdos por normas no arancelarias como sanitarias o de estándares de calidad, acuerdos de complementación económica) o esfuerzos por estrechar vínculos entre empresas (promoción e inserción) podrían estar en la agenda con esos mercados, lo que generaría más productividad de la inversión pública en esas acciones que en el caso de otro mercados.
  2. Las relaciones tradicionales (UE, LatAm) no ofrecerán oportunidades comerciales crecientes en 2017. Esto podría augurar pocas novedades en 2017 en las relaciones con los dos tradicionales bloques de vínculo económico internacional argentino.
  3. Las exportaciones de origen agropecuario se consolidaran (porque, como se observa más abajo, sus precios son los menos flexibles a la baja y porque el comercio de Argentina con quienes más crecen se basa en ellas).
  4. La Argentina deberá llevar adelante una delicada tarea de equilibrio en el caso de una disputa comercial entre EEUU y China porque puede tener nuestro país intereses diversos en ambos grandes mercados.
  5. Las negociaciones para los acuerdos con la UE no tendrán incentivos para el avance si los resultados son los anticipados para 2017.
  6. Latinoamérica no aparecerá como espacio relevante en las relaciones económicas (no generará avances en exportaciones y no habrá mayores inversiones desde esos mercados, Brasil pierde relevancia relativa -representaba más del 21% de las exportaciones argentinas hace un lustro y poco más del 15% del total ahora-). Sin embargo, el ingreso a la Alianza del Pacífico aparece como una incógnita en relación al contenido de ese paso dado por Argentina.
  7. El Mercosur no augura novedades de mejor o mayor comercio, y por ende se mantendrá (pese a que Argentina asuma la presidencia y pretenderá darle nuevas fuerzas) como un bloque desgastado y que genera pocos incentivos para la asignación de capital político en él.
  8. Pese a que aún hay diversas consideraciones que no pueden hacerse porque se carece de información definitiva, puede preverse que los resultados del comercio internacional argentino (que serán de leve caída en 2016), reflejan una leve alza (puede efectuarse una estimación preliminar de exportaciones rondando los 58.000/60.000 millones de dólares dependiendo de la evolución de los precios internacionales) en 2017. Esos resultados estarían basados en consideraciones de índole interna (menor inflación, mejor producción de bienes de origen agropecuario, maduración de decisiones tomadas ante mejoras en el ambiente para exportadores en esos rubros en 2016) y otras externas, como mejoras en exportaciones a Asia y África, y cierta probable consolidación de ventas a EEUU (podría ser –dependiendo del impacto del cambio de gobierno en EEUU- también en México), con resultados que no serán positivos en los tradicionales mercados (UE, LatAm).
  9. China ha perdido relevancia relativa comercial cuantitativa (caída de comercio bilateral aunque China sigue siendo el segundo principal mercado para Argentina si se computan países individuales) en los últimos años, pero aparece como el único de los principales mercados para las exportaciones argentinas que (aún con un crecimiento de su PBI muy inferior al alto crecimiento exhibido hace algunos años) augura tasas de incremento de su economía relevantes. Las exportaciones de origen agropecuario tienen en ese mercado oportunidades de recuperación, aunque se debe prever para ello la asignación de capital político dado la alta incidencia de los aspectos públicos en la economía de China. Por lo demás la reciente visita del Ministro del Interior a China para concretar el acuerdo por 30.000 millones de dólares para financiamiento para inversiones en obras publicas muestra la importancia de una relación estratégica, en la que lo económico cobra significado creciente. Y la cuestión del (no) reconocimiento como economía de mercado o de la posible “guerra comercial” entre EEUU y China debe ser considerada como un evento que podría generar novedades. China se encentra además ante presión de salida de capitales que eventualmente podrían afectar su actividad importadora si se produjera algún ajuste de este tipo.
  10. En relación a EEUU, una mejora relativa prevista para su PBI y las previsiones de una nueva administración que promete bajas de impuestos para empresas, desregulaciones y anuncios de nuevas oportunidades en negocios surgidas de un plan de infraestructura, puede augurar (aun con los temores probablemente exagerados a más proteccionismo) mejoras en la relación comercio bilateral. Es posible prever que si bien EEUU se encaminará probablemente hacia una época de dura negociación para reformular las posiciones relativas estratégicas en su vínculo con China, su política no será de proteccionismo tradicional sino de endocentrismo, con negociaciones bilaterales con diversos mercados; y Argentina puede generar en ese marco alguna oportunidad que mejore en el margen su acceso a EEUU.
  11. Una eventual alza del valor de dólar (que afectaría precios), una disputa comercial entre EEUU y China, los problemas endógenos de la UE y las debilidades de Latinoamérica (crisis permanente en Brasil, debilidad económica regional) aparecen como amenazas. Mientas que la consolidación de Argentina como exportador de bienes de origen agropecuario (70% del total, el país de Latinoamérica con más incidencia de agroexportaciones en el total de ventas externas) le permite prever cierto aprovechamiento de esa condición en envíos hacia los emergentes antes referidos.
  12. Ante la diferencia entre la performance esperable entre los mercados tradicionales argentinos (Latinoamérica y Europa han sido los principales mercados en los últimos años), puede recomendarse que para el mediano plazo se prevea como mercados objetivo en particular a un conjunto de 15 países que se encuentra en un “pelotón que sigue a los más grandes” en la lista de los principales importadores mundiales, un conjunto que representa casi un cuarto del total de importaciones mundiales y que Argentina podría aprovechar proveyéndolos mejor. Entre ellos están Corea, México, India, Singapur, Taiwán, Emiratos Árabes, Turquía, Tailandia, Polonia, Malasia, Arabia Saudita, Vietnam e Indonesia.
  13. Los esfuerzos por la atracción de inversión extranjera para Argentina no han producido aún mayores resultados. Los mercados hacia los que pueden dirigirse esos esfuerzos son distintos de los mercados destino de exportaciones. Principalmente los grandes emisores de IED son los desarrollados. Pero ellos son los que parecen más cautelosos en relación a los procesos de corrección de desequilibrios económicos argentinos. Los principales destinatarios de promoción de inversiones en los primeros meses de la nueva administración han sido por ello los desarrollados. Por ende los objetivos para promoción de inversiones no son iguales a los que surgen en materia comercial, (los emergentes). Por ende, es posible que Argentina deba desarrollar estrategias múltiples y diversas entre los emergentes y los desarrollados según enfoque búsqueda de comercio o inversiones. Pero también que aun pensando en inversiones, se dirijan esfuerzos también a mercados como los países árabes, China o India o aun a mercados de la región como México. Y que por ello haya también confluencia en la mira en los emergentes más dinámicos para inversiones como para comercio
  14. Por lo tanto, si la administración espera resultados rápidos, es previsible que deba tomar nota de la menores oportunidades en los mercados tradicionales, y enfocar sus esfuerzos a aquellos mercados con capacidad de generar frutos y que esto exija ciertos ajustes en las destinos en relación a lo mostrado hasta ahora

 

 

 

Marcelo Elizondo

Director general

Desarrollo de Negocios Internacionales

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