Después de un 2016 con números paupérrimos, Argentina (“rebotó”) fue en 2017 el país con mayor crecimiento en la recepción de IED en Latinoamérica

10/06/2018 por

(Trabajo efectuado por Marcelo Elizondo, junio 2018)

 

 

 

En 2017 la inversión extranjera directa decreció en Latinoamérica y creció en Argentina.

Aunque Argentina sigue recibiendo menos que el promedio regional…

 

Después de un 2016 con números paupérrimos, Argentina (“rebotó”) fue en 2017 el país con mayor crecimiento en la recepción de IED en Latinoamérica

 

 

 

  1. Introducción

La inversión extranjera directa (IED) es una fuente de progreso.

Los países que reciben mayores niveles de IED logran mayor capacidad tecnológica, inserción en cadenas internacionales de comercio y producción, mas alta tasa de inversión doméstica, empleo de más calidad, desarrollo de estándares internacionales productivos y mejor performance de su PBI.

La Argentina, parcialmente desvinculada por muchos años de los principales flujos de la economía internacional (comercio, finanzas, inversión), recibió en los últimos tiempos niveles de IED muy bajos.

Hasta 2016 fue un país cuya recepción de inversión fue mas baja que la que le correspondería según su dimensión económica. Así lo exhibe el cuadro siguiente elaborado por Cepal:

 

 

 

Después de bajos niveles recibidos en tiempos de default, conflictivas relaciones externas y sobrerregulación e intervencionismo exacerbado (hasta 2015), sin embargo en 2016 también los niveles fueron muy bajos, porque tras el cepo cambiario (que impidió enviar utilidades al exterior y forzaba reinversión de utilidades a las multinacionales presentes en el país hasta 2015 inclusive), en 2016, con la eliminación del cepo, hubo un saldo neto de IED magro, dada la búsqueda de la compensación (salida) por parte de las empresas extranjeras en el país tras años de sobre-restricción.

Como lo muestra el cuadro siguiente, de CEPAL, la principal razón de la IED argentina en los últimos años había sido la reinversión de utilidades (forzada por el cepo) algo que no ocurría en otros países de la región en los que los aportes de capital y los prestamos entre compañías eran la principal fuente.

 

 

 

 

A la vez, como se ve en el grafico siguiente, además, la Argentina es un país -como consecuencia de tantos años de escasa recepción de IED- que tiene un stock acumulado de inversión extranjera directa (IED) muy bajo y menor que el de economías de la región que tiene un PBI más pequeño

 

 

 

Mas aun, casi como una cara de la misma moneda, la Argentina ha sido un muy débil emisor de inversión extranjera hacia el exterior (tiene pocas multinacionales -empresas argentinas que establecen eslabones propios de producción en el exterior a través de inversión propia fura del país-)

 

 

  1. La situación en el mundo y en la región

En 2017 los flujos de IED en el todo el mundo cayeron 16%.

Descendieron hasta 1,32 billones de dólares (después de dos años con muy buenos niveles de IED: 2015 y 2016), según reporta en un reciente informe la oficina de la UNCTAD.

Latinoamérica no es, claramente, una región de gran recepción de flujos de IED en el planeta, pero tiene en Brasil (país al que sin embargo cayó de modo relevante la IED el año anterior), y en niveles algo menores a México, dos actores relevantes desde hace mucho tiempo.

Comprándolo con lo que ocurrió en el resto del mundo, el descenso en la recepción de IED en nuestra región fue menor que en las regiones más atractivas en la materia (grafico siguiente: fuente consultora internacional T. Kearney, e incluye en la columna de Latinoamerica al Caribe).

 

 

 

 

Brasil fue, una vez más, y pese al descenso comparándolo con niveles anteriores, en 2017 el único país de Latinoamérica presente entre los 10 principales receptores de IED del planeta (fuente UNCTAD).

 

 

 

 

 

  1. La recuperación argentina

En 2017 la Argentina a comenzó a recuperar normalidad en la materia.

Según los datos recogidos por el Centro de Estudios Latinoamericanos, en base a informaciones oficiales propuestas por los diversos países, en 2017 Argentina fue el país de mayor crecimiento porcentual en la recepción de IED (aunque debe admitirse que la base de comparación es inusitadamente baja porque -como se expresó antes- en 2016 la Argentina, ante la salida del cepo, había tenido un resultado exageradamente bajo en la materia)

 

 

 

Con todo, el reciente 2017 muestra a Argentina con un alza de 152% en relación al año anterior, mientras los ingresos de IED en Latinoamérica en total descendieron 5%.

Como se observa en la infografía anterior, Argentina es el país de mayor alza en la región. Pero también es un país con menor recepción de IED que Brasil (el de mayor recepción de IED, que además está desde hace muchos años en la elite de los 10 mayores receptores de IED del planeta), México, y aun Colombia (economía de menor dimensión que Argentina). Esto es, Argentina es el 4to principal receptor en a la materia en la región, aunque en 2017 supero como receptor de IED a Chile, que había recibido mas que Argentina en los últimos años (también superó a quienes circunstancialmente habían recibido mas que Argentina en 2016, que fueron -además de Brasil y México, economías más grandes que Argentina- Colombia, Panamá y Perú.

La buena noticia es el gran crecimiento en relación a la recepción de IED de 2016 -e incluso que se superó levemente el nivel de 2015 y ampliamente el de 2014-. Aunque la primera moderación al respecto viene de observar que los niveles de 2017 son similares a los de 2015.

Y una salvedad relevante se da en el hecho de que Argentina es un país que tiene un stock acumulado (acervo) de IED muy bajo por su relativa cuasi desconexión de la economía mundial durante mucho tiempo (el cuadro siguiente elaborado por el CEL lo exhibe).

 

 

 

 

 

 

Esto antes exhibido es consecuencia de muchos (recientes) años de muy baja recepción de inversión extranjera directa (IED) en relación a los países vecinos.

Esto surge con claridad del siguiente cuadro elaborado por ECLAC.

En el referido siguiente cuadro se observan datos que permiten llegar a la conclusión de que, si bien los resultados de 2017 de Argentina permiten observar una muy relevante recuperación en la recepción de IED, los niveles de recepción de esa IED de Argentina en el último año (muy mayores que en 2016) son aun menores que los que recibió en el año 2012 y similares a los recibidos en los años 2010, 2011 y 2015. Aunque, cabe insistir y como se expone en otro sector del trabajo, también debe admitirse que algunos de esos otros años anteriores con los que se efectúa esta comparación fueron tiempos en los que prevalecieron circunstancias particulares domésticas que hacen que las decisiones de inversión no fueron tan libres como lo fueron en 2017.

 

 

 

Mas aun, Argentina, como se observa en los datos históricos de la última época del siglo XX; aun con la gran recuperación de 2017, recibe menos IED que en el año 2000, y la mitad de la recibida en 1999 (año particular por una inversión petrolera puntual).

Es más: Argentina recibe hoy niveles de IED similares a los del primer año del siglo (2000) mientras los niveles de Brasil, México, Colombia y Chile desde ese año se han elevado sustancialmente.

 

 

 

 

  1. Conclusión

Los resultados de 2017 aparecen como una muy buena noticia para administración del presidente Macri que ha puesto en la recepción de IED una prioridad.

Y debe admitirse que un alza de mas de 150% en los flujos receptivos en un año (Argentina fue el país de mayor alza en la región y creció fuertemente en un contexto de descenso de los flujos de IED en el mundo y en Latinoamérica en particular) es un resultado que exhibe que los inversores muestran cierta recuperación de confianza y credibilidad.

Pero a la vez debe admitirse que los montos aun no son tan altos como para superar los que ya había conseguido en algunos años anteriores (aunque esta aseveración debe moderarse porque muchas de esas inversiones de años anteriores recientes estuvieron afectadas por restricciones a la salida de divisas impuesta en el país).

Sin embargo, la misma atención para calificar favorablemente el gran salto de 2017 debe ponerse para advertir el hecho de que Argentina aun no pueda superar el nivel de IED de 2000 (la entrada en 2001, ante la inminente crisis, ya había descendido a solo 3.181 millones de dólares) en los últimos años de la convertibilidad.

El alza en la recepción de IED en los vecinos es mucho mayor que la de Argentina desde hace 20 años a esta parte. Pero la recuperación de Argentina en la agenda de recepción de IED de 2017 la pone en marcha para avanzar en una materia en la que viene rezagada.

Y para mantener las nuevas fuerzas exhibidas en 2017 deberá acompañar los buenos nuevos resultados con mayores avances en reformas estructurales pendientes, recuperación de equilibrios económicos y generación de incentivos varios.

 

 

 

 

 

 

Marcelo Elizondo

Presidente del Capítulo argentino de la International Society for Performance Improvement (ISPI)

Director General de la consultora DNI

Investigador y profesor del ITBA

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