Exportaciones 2017 – preeminencia de mercados emergentes.

30/01/2018 por

                                                                                                                                                      Informe DNI N° 177

                                                                                                                                                                    Enero 2018

 

EN 2017 LAS (DÉBILES) EXPORTACIONES ARGENTINAS CONSOLIDARON SU INCLINACIÓN HACIA MERCADOS EMERGENTES

                                                            (2/3 del total fueron a países no desarrollados)

 

Introducción

 

Las exportaciones argentinas se mueven lentamente.

Si bien al momento de escribir este reporte no existen los datos de diciembre (por ende, no se cuenta con la totalidad de la información para prever resultados anuales de 2017), la previsión actual es que las exportaciones de bienes rondaran los 58.540 millones de dólares.

Esto supone que las ventas externas de bienes de empresas que operan en Argentina en 2017 permanecen en niveles aún más bajos que los alcanzados (no solo en el récord de 2011) en muchos años anteriores, como 2014, 2013, 2012, 2011, 2010 y hasta 2008. Más aun (como se expondrá más abajo) al haber crecido el PBI más que las exportaciones (e incluso haber crecido el PBI medido en dólares aún más) la ratio exportaciones/PBI en Argentina descendió (desde bajos niveles) en 2017.

 

El cuadro siguiente muestra los resultados anuales recientes.

 

Exportaciones de bienes en millones de dólares
año 2000 26.341.029
año 2001 26.542.727
año 2002 25.650.599
año 2003 29.938.752
año 2004 34.575.734
año 2005 40.386.732
año 2006 46.546.203
año 2007 55.980.309
año 2008 70.018.839
año 2009 55.672.097
año 2010 68.134.055
año 2011 84.268.700
año 2012 80.927.098
año 2013 81.026.200
año 2014 68.335.080
año 2015 56.788.411
año 2016 57.737.135
año 2017 (estimado) 58.540.250

 

Las exportaciones argentinas crecieron (según los datos que se tiene a la fecha y las proyecciones propias) en 2017 solo 1,2%. La modesta suba solo se explica, además, por un alza de 1,1% de precios internacionales, porque en volumen las exportaciones solo crecieron 0,1% (lo que es prácticamente igual a cero).

Según la OMC en el año 2017 en el mundo la totalidad de las exportaciones de todos los países mostró un volumen que supone un crecimiento de 3,6% (el mejor número en varios años) por lo que Argentina ha continuado el proceso de descenso en la participación en el comercio mundial.

 

El cuadro siguiente (OMC) lo registra.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Las exportaciones argentinas en 2017

La Argentina tiene exportaciones de bienes (2017) por algo menos al 10% del PBI.

En 2017, como antes se expuso, las exportaciones crecieron mucho menos que el PBI medido en dólares (que creció en términos absolutos y más aún medido en dólares por la tasa de inflación –precios internos- que superó a la depreciación del peso contra el dólar) por lo que Argentina redujo la (ya débil) participación de las exportaciones en el PBI.

Si se suman a las citadas exportaciones de bienes, las exportaciones de servicios, la ratio argentina de exportaciones/PBI es 12,5%.

Así, Latinoamérica tiene unas rato exportaciones/PBI (bienes y servicios) que más que duplica el argentino (en la región es 21,1%).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Argentina muestra problemas de inserción comercial. Sus exportaciones reducen la participación en el comercio mundial (eran 0,8% en 1960; son 0,3% hoy) y no logran superar los 60.000 millones de dólares hace tres años. Argentina exporta menos que Brasil y México en la región, pero también –en los últimos años- menos que Chile, que es una economía más pequeña.

Una de las características del comercio exterior e misivo argentino es que mientras encuentra cierta capacidad de acceso a mercados emergentes (más adaptables a la oferta argentina, que está básicamente compuesta por bienes intermedios), tiene serias dificultades para lograr una oferta que ingrese de modo sostenido en economías grandes o desarrolladas. El mundo desarrollado explica poco más de la mitad del comercio mundial, pero en el caso argentino explica alrededor de solo un tercio de las exportaciones argentinas (el resto se dirige a mercados no desarrollados).

Así, una característica de las ventas argentinas de 2017 (y esto se mantiene desde hace años) es que Argentina tiene dificultades para exportar a países desarrollados y envía sus exportaciones de bienes preeminentemente a países emergentes.Efectivamente, las exportaciones a países emergentes en 2017 suponen 65% del total (casi dos tercios del total). En números redondos, puede decirse que mientras las exportaciones argentinas de bienes en 2017 crecieron solo 1,2% (pero 1,1% explicado por mejores precios), de ese total –de casi 59.000 millones de dólares- se exportaron a países emergentes unos 38.500 millones de dólares.

 

Los emergentes, los clientes argentinos

 

 

A continuación de exponen los 20 principales destinos para las exportaciones argentinas por países, con los datos entregados (por país) hasta hoy por el INDEC (10 meses de 2017).

Exportaciones argentinas 10 meses 2017
 

 

País

exportaciones en millones de dólares
Brasil 7724
China 3934
EEUU 3728
Chile 2179
Vietnam 1912
India 1903
España 1323
Argelia 1125
Holanda 1097
Egipto 1095
Canadá 1076
Suiza 1047
Uruguay 998
Paraguay 919
Alemania 906
Perú 902
Italia 899
Indonesia 880
Malasia 737
Reino Unido 657

 

Como se observa en la lista anterior, entre los 10 principales destinos para las exportaciones argentinas hay 7 emergentes. Y entre los 20 principales hay 12 emergentes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Esto muestra la dificultad argentina para acceder a mercados que, paradójicamente, son en muchos casos los más demandantes de productos importados en el mundo.

Pero además de mostrar la característica de la “preferencia por los mercados emergentes” (lo cual no muestra en sí mismo un defecto sino una característica, en la medida en que muchos emergentes son muy dinámicos en materia comercial), además de ello otra cualidad es que la Argentina no logra dirigir exportaciones en cantidad o calidad relevante a muchos de los principales importadores del mundo, sean desarrollados o emergentes grandes (esto es: hay muchos países con una alta propensión a importar y con elevadas importaciones desde todo el mundo, que sin embrago no son aprovechados como destino por la oferta exportable argentina).

Como se ve en el cuadro que se exhibe a continuación (fuente OMC, con datos de comercio mundial de 2016) los principales importadores mundiales en general (de todos los productos desde todos los países del mundo) son Estados Unidos, China, Alemania, Reino Unido, Japón, Francia, Hong Kong, Canadá, Corea, Italia, Bélgica, México, India, España, Singapur, Suiza, Taiwán, Emiratos Árabes Unidos y Turquía.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Si se compara esta lista con los destinos de las exportaciones argentinas en 2017 se constata que entre los 10 principales destinos de las exportaciones argentinas (proyectando exportaciones argentinas al total de 2017) habrá solo 6 de los 25 principales importadores mundiales.

Si computáramos como destinos de relevancia exportadora argentina a aquellos a los que Argentina exporta al menos 2000 millones de dólares al año (lo que en verdad no es una suma demasiado importante ya que supone poco más del 3% del total exportado por argentina), nos encontramos con solo 6 países de aquella lista de grandes importadores mundiales.

Más aún, si se analizan los continentes como destino de las exportaciones argentinas, la Argentina exportó en los primeros diez meses de 2017 a Sudamérica y a Asia las mayores cantidades (son los dos continentes más relevantes para las exportaciones argentinas).

Concretamente, a Sudamérica exportó 14.400 millones de dólares y a Asia 14.107 millones de dólares. Mientras, a Europa exportó 9.340 millones de dólares; a Norteamérica 5.359 millones de dólares; a África 3.928 millones; a Centroamérica 750 millones de dólares; y a Oceanía 637 millones de dólares.

Conclusión (perfil de los destinos de las exportaciones argentinas)

 

Hay dos características a resaltar en relación con los destinos: poca presencia de países que son grandes importadores mundiales y preferencia por mercados emergentes.

Argentina en 2017 ha consolidado un perfil de país de débiles exportaciones (apenas 0,3% del total mundial). No mucho de ellas se dirige a los países grandes importadores mundiales (más bien se dirigen a mercados compatibles con una oferta con sus cualidades especificas).

Y, además, dos tercios de las exportaciones llegan a países emergentes, los que conforman su principal menú de destinos en la medida en que son países que tienen alguna (según el caso) de estas condiciones: menor exigencia cualitativa, cercanía, participación en algún acuerdo comercial del que Argentina es miembro, mayor propensión a la participación de empresas pymes y de baja escala, mayor compatibilidad para oferta exportable de países menos desarrollados, o ser grandes compradores de productos de origen agropecuario.

Como antes se expuso, no es una mala noticia necesariamente exportar a países emergentes. Ellos son los que han dinamizado el comercio mundial en los últimos años. Sin embargo, hay muchos de los emergentes que aparecen en el listado de grandes importadores mundiales que no están entre los mejores destinos argentinos.

Por lo demás, no es lo mismo exportar a emergentes por desarrollar capacidad de acceso a sus cadenas internaciones de valor que hacerlo porque la oferta exportable propia no logra más valor y por ello no puede acceder a otros mercados más exigentes (Argentina exporta a muchos emergentes bienes que tienen escaso desarrollo productivo o ingresa en ellos en eslabones primitivos de sus cadenas).

Esto supone que existe una dificultad de acceso de Argentina a los mercados más grandes o a los desarrollados. A emergentes exigentes por volumen o escala o a desarrollados también exigentes por calidades.

Esto ocurre por varias razones.

Una de ellas es (en algunos casos) la existencia de barreras de acceso en los mercados más exigentes. Esos mercados no crecen como destino por la propia complejidad de sus regulaciones, pero también por no haber logrado hasta ahora Argentina con ellos acuerdos de libre comercio o de preferencias arancelarias, o no haber obtenido acuerdos para estandarizar regulaciones no arancelarias en el acceso a ellos.

Se complementa esto con la dificultad de acceso a mercados más complicados motivada en los problemas de estándares y requisitos exigidos, formales o no, de calidad (no solo esenciales sino por certificaciones). Estos mercados tienen exigencia de calidad en el producto, en la estrategia comercial de las empresas y, además, de exigencia en relación con la capacidad de entablar relaciones comerciales sistémicas virtuosas.

Otra razón para la dificultad en el acceso a mercados complejos está en que esos (más esquivos para Argentina) son también mercados que exigen alto volumen o escala. Argentina cuenta apenas con unas 15 empresas que exportan más de 1000 millones de dólares al año y carece de una canasta de grandes exportadores, con escala y volumen. Y ha carecido además de relevante inversión extranjera por muchos años (apenas unos 5.000 millones de dólares el año 2016 y en los últimos años cifras menores a las que recibió México, Brasil, Chile y Colombia) y esta es una dificultad significativa porque la inversión extranjera garantiza condiciones de internacionalidad comercial). Y debe agregarse a esto que nuestro país cuenta con muy pocas multinacionales de origen argentino (apenas 7 entre las principales 100 multinacionales latinoamericanas) y emite hacia el exterior muy escasa inversión extranjera para multinacionalizar sus empresas (menos de 1.000 millones de dólares anuales)

Adicional-mente esos mercados de difícil acceso para Argentina son mercados que privilegian relaciones durables y de constante evolución. La Argentina tiene una oferta exportable con dificultad de acceso a las cadenas internacionales de valor (solo un tercio del total de las exportaciones locales ingresa en esos procesos productivo-comerciales, y en el mundo emergente de promedio de acceso es 50%).

Además, Argentina ha sido por años una economía muy cerrada con un ratio de comercio exterior (exportaciones más importaciones) / PBI de los más bajos del mundo (en el mundo ese ratio es 56%, en Latino-américa es 43% y en Argentina es solo 26%) lo que complica la vinculación sistemática de empresas argentinas con el resto del mundo.

Y finalmente es un motivo del fenómeno descripto que el entorno local –volátil, cambiante, complejo e inestable- es difícil de compatibilizar con la necesidad de administración del ambiente de negocios de los mercados de destino, que son mercados en general más estables.

Por ende, por un lado, Argentina tiene pendiente la solución de problemas en el ámbito doméstico: en lo macroeconómica (por caso en los ámbitos fiscal, regulatorio, financiero); en lo mesoeconomico (en problemas en la infraestructura, en el acceso a servicios competitivos y a recursos humanos calificados para el proceso productivo) y en el microeconómico (en la productividad y –más aun- competitividad de las empresas dedicadas a sectores transable).

Y por el otro requiere una mejora en las cualidades específicas del ecosistema de empresas exportadoras argentinas.

 

 

 

 

                                                                                                                                                      Marcelo Elizondo

                                                                                                                                                      Director General

                                                                                               Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI)

 

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