Las exportaciones industriales padecen efectos de su concentración en la región

12/08/2015 por

INFORME DNI NUMERO 133

 

1.    Introducción: Latinoamérica debilita sus importaciones

La Organización Mundial de Comercio ha previsto para este año que las importaciones en todo el mundo crecerán moderadamente (3,2%). Pero ese resultado se justificará (si se cumplen esas predicciones) especialmente por buenos crecimientos de importaciones en Asia (la región del mundo en la que más crecerán: 5,15%) y América del Norte (crecerán 4,9%). Previó por su parte la OMC en un documento de hace algo más de tres meses que las importaciones de los países desarrollados crecerán este año 3,2%.

Pero la misma institución ha comunicado en abril pasado que avizora que la región de América del Sur y Central sufrirá en todo 2015 una caída de importaciones (-0,5%), y estará por ello entre las pocas zonas de descenso de compras desde el exterior (también prevé una fuerte caída de importaciones en África, Oriente Medio y la Comunidad de Estados Independientes, cuyas importaciones en conjunto caerán -2,4%).

Las importaciones de América del Sur y Central desde todo el mundo ya habían descendido el año pasado (-4%), revirtiendo resultados tras un período de alzas (en 2013 habían crecido 3% y en 2012 también 3%; y en el decenio 2005/2014 las importaciones de la región crecieron 10%).

Ahora bien: los primeros datos del corriente 2015 muestran una performance aún peor que la esperada en esas previsiones: más allá de las antes referidas previsiones en materia de importaciones de mercancías en el subcontinente, debe decirse que los datos obtenidos hasta ahora en América del Sur están evidenciando descensos aún mayores a los previstos.

Por caso, entre enero y la primer semana de agosto las importaciones brasileñas (de todo tipo de producto y desde todo origen) han descendido 19,9%. Mientras, en el primer cuatrimestre de 2015 las importaciones de Colombia se redujeron 8,1%. Por su parte, entre enero y mayo de 2015 las importaciones en Chile se redujeron 15% en relación al mismo período del año anterior. A la vez, en Perú, entre enero y junio de 2015 las importaciones descendieron 11,4% en relación al mismo período de 2014.

De modo que puede preverse un resultado anual aún peor en materia de comercio exterior en Sudamérica, y especialmente (y a los efectos de este trabajo) una caída de importaciones algo mayor que la pronosticada.

 

2.    El impacto en Argentina: las exportaciones industriales, las más afectadas

Para la Argentina dicha noticia genera alto impacto en las exportaciones industriales. Las exportaciones argentinas a América del Sur y Central rondan el 36% del total en el primer semestre pasado. A Sudamérica, la Argentina exporta el 33,69% del total.

Pero ocurre que si se consideran solo las industriales, Argentina envía a América del Sur dos tercios del total de esas exportaciones (66% en el primer semestre del año, aun con la caída de las compras de estos mercados). Sólo a América del Sur, Argentina exporta el 62,38% del total de manufacturas industriales.

En ningún otro rubro (primarios, alimentos elaborados, grasas y aceites, energía o servicios) tiene nuestra propia región una tan alta incidencia (concentración) en nuestras exportaciones.

Brasil y Argentina son los dos países de Latinoamérica con mayor dependencia de la propia región en las exportaciones de mayor contenido tecnológico: el 43% de las exportaciones argentinas de contenido tecnológico medio y alto se dirige a Sudamérica, mientras el porcentaje es de 30% en Colombia, 28% en Chile, 15% en Ecuador o 12% en Perú.

El cuadro que se exhibe a continuación muestra la mayor proporción de exportaciones de alto o medio contenido tecnológico argentino (y brasileño) a la región en relación o comparación con los vecinos de Sudamérica. Es un cuadro que refleja datos relevados de 2011, el año de mayores exportaciones industriales (el mejor momento) de nuestro país. Ese porcentaje de incidencia de la región en estas ventas es además mayor al promedio del subcontinente.

Dibujo1

 

Un caso especial es el de las ventas a Brasil (se estima que su PBI caiga 2% este año) que no solo es el principal destino de nuestras exportaciones en general, sino que absorbe casi la mitad de todas las exportaciones industriales argentinas (Brasil es el vigesimoquinto principal importador en el mundo, importa 1,2% del total mundial y el año pasado sufrió un descenso de sus compras desde el exterior de 7%).

Nuestro gran vecino del norte padece recesión, un profundo ajuste cambiario y un periodo de inquietudes políticas. Como consecuencia de la incidencia de Brasil, la Argentina exporta al Mercosur (aun en tiempos de debilidad de la demanda del bloque) más de la mitad del total de sus exportaciones industriales (52%)

La región, pues, padece desaceleración de la economía, devaluaciones, caída de su comercio exterior (además del descenso de sus importaciones, la OMC previó que las exportaciones de América del Sur y Central tampoco crezcan este año), y reducciones en sus ingresos de capitales.

Aunque debe decirse, por su parte, que, además de las razones exógenas descriptas, las exportaciones industriales argentinas padecen serias dificultades endógenas (evidenciadas en los efectos de la brecha cambiaria, inflación de costos, restricciones en el acceso a insumos importados, etc.).

 

3.    Las exportaciones industriales, consecuentemente, en descenso

Las manufacturas de origen industrial (MOI) representaron 32% de las exportaciones argentinas en el primer semestre del corriente año (9.533 millones de dólares). Y en este medio año ya muestran una caída de 18% comparándolas con el mismo lapso del año anterior (se deben resaltar los descensos de exportaciones -MOI- de metales comunes y sus manufacturas, caucho y sus derivados, máquinas y aparatos, y productos de la industria automotriz).

Las caídas referidas de exportaciones de bienes industriales en el semestre son especialmente motivadas por descensos en los volúmenes despachados, amén de la caída (adicional) de los precios (los volúmenes despachados descienden 16%; y además los precios de las MOI han caído 2%, lo que explica la baja total del 18%).

Medidas en volúmenes, las exportaciones de productos primarios crecen en el mismo lapso 23%, y las de productos manufacturados de origen agropecuario aumentan 2% (en ambos casos, la caída de precios es de un porcentaje algo mayor, y eso lleva a un resultado total de descensos en estas ventas). Así, en los despachos de productos industriales el descenso se produce tras la suma de menores volúmenes y menores precios, a diferencia de lo que ocurre con las exportaciones de origen agropecuario (caída de precios, pero alzas en los volúmenes).

La concentración en destinos de nuestras exportaciones industriales es una consecuencia de problemas de competitividad de la industria argentina, dado que el comercio global está compuesto esencialmente de productos industriales.

Dicho de otro modo, el mercado mundial está abierto a productos industriales que representan el grueso de las transacciones internacionales. Pero Argentina no ha desarrollado capacidad de insertar productos industriales en mercados más alejados, más exigentes, más competitivos; y depende excesivamente en las exportaciones industriales de la propia región. Esto no ocurre por problemas de demanda sino por problemas de oferta.

Esto es: en el mundo todos los productos industriales representan una relevante porción del total. Pero Argentina solo llega a los mercados más cercanos en esta materia El cuadro siguiente (que refleja la composición de las exportaciones mundiales en 2014) así lo exhibe. Químicos, alimentos industrializados, automotores, equipamiento, componentes electrónicos, productos farmacéuticos, acero, indumentaria están todos entre los principales rubros comercializados en el mundo.

Dibujo2

 

Pero en Argentina las exportaciones industriales tienen desde hace muchos años una concentración de destinos, a diferencia de lo que ocurre con los productos primarios, las manufacturas de origen agropecuario o aún los servicios, que se dirigen a diversos otros mercados.

Fuera de nuestra propia región, solo el 15% del total de exportaciones de MOI en el primer semestre fue al NAFTA, mientras que a la Unión Europea apenas se dirigió el 5% del total, a China el 1%, al ASEAN el 0,5%, y a las demás regiones porcentaje menores. Las exportaciones de MOI a Sudamérica representan el 62,38% del total, mientras las de MOI a el subcontinente son el 19,18% y las de MOA el 18,13% del total.

Dibujo3

 

En materia de exportaciones industriales, pues, esta concentración geográfica y la imposibilidad de diversificación están generando malos resultados.

 

Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI)

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