Los resultados de la Balanza Comercial por sector en 2017

01/02/2018 por

                                                                                                                                                         Informe DNI N°179

                                                                                                                                                          Enero 2018

 

Argentina sufrió un alto déficit comercial: ¿cuales fueron los sectores que contribuyeron a ese déficit? Y cuales generaron superávit sectoriales?

 

EN 2017 LAS MAQUINAS Y APARATOS, EL COMBUSTIBLE Y LOS AUTOS FUERON LOS PRINCIPALES GENERADORES DEL ALTO DÉFICIT COMERCIAL, QUE NO PUDIERON COMPENSAR LOS SUPERÁVIT DE LA SOJA Y LOS CEREALES

 

  • Introducción

La balanza comercial de bienes argentina arrojo en 2017 el más alto déficit comercial nominal de la historia.

 

Un resultado negativo de -8.471 millones de dólares refleja que Argentina ha comprado al mundo más que lo que ha vendido.

 

En verdad, ese saldo es causado por una dinámica alza de las importaciones (19,7% más que en 2016) que no pudo ser seguida por las exportaciones que casi no crecieron (apenas 0,9% de crecimiento en relación a 2016).

 

El saldo negativo (consecuencia de exportaciones totales por 58.428 millones de dólares e importaciones por 66.899 millones de dólares), en verdad –naturalmente- no es reflejo de que todos los sectores productivos argentinos han importado más que lo que han exportado.

 

Como es lógico, Argentina (como todos los países) ha tenido sectores productivos que han producido más que lo que la economía local ha demandado y han generado -por ende- exportaciones superiores a las importaciones de productos de ese sector (sectores superavitarios); mientras han habido, a la vez, sectores productivos que han producido menos que lo que la economía local ha demandado a ese sector y -por ende- las importaciones de bienes de ese sector han sido mayores que las exportaciones (sectores deficitarios).

 

A efectos de los resultados de este trabajo se los consideran sectores superavitarios o deficitarios según los saldos entre exportaciones e importaciones de productos de cada uno de los sectores (sin considerar la natural interacción que existe ente los sectores en la práctica, dado que los sectores para la producción utilizan bienes de otros sectores –por ejemplo: para producir, todos usan combustibles minerales, y los agropecuarios usan maquinarias, y algunos industriales usan bienes agropecuarios-). De modo que los resultados se refieren  a la capacidad de cada sector de abastecer por si (o exportar más si son superavitarios o de importar más si son deficitarios) a la economía en su demanda de productos de ese sector.

 

Dicho de otro modo: todo sector utiliza productos producidos por otro sector, por lo que un sector puede también estar importado bienes para la producción que no se computan en la balanza de ese mismo sector -porque son bienes producidos naturalmente por otro sector que, sin embargo, aquel sector de referencia usa para su producción-; y para considerarlo deficitario o superavitario lo que se computa es la capacidad del sector de abastecer la demanda de toda la economía de bienes de ese sector exclusivamente.

 

  • Sectores superavitarios y deficitarios

 

SUPERÁVIT

El comercio exterior de bienes argentino tuvo (considerando a los sectores en función de los capítulos del nomenclador arancelario), en 2017, 14 sectores deficitarios (considerándolos deficitarios en los términos expuestos en el punto 1).

 

Y tuvo 7 superavitarios.

 

O sea: Los sectores deficitarios son el doble que los superavitarios.

 

Con datos preliminares aun (sujetos a pendiente -menor- ajuste final) puede decirse que el principal sector superavitario (como puede ver en el cuadro de mas abajo confeccionado por DNI sobre la base de datos de INDEC y proyecciones propias) fue el de productos alimenticios, que arrojó un superávit (se exportó más que lo que se importó en ese rubro) de 12.560 millones de dólares.

 

Lo sigue en importancia (superávit) el de productos vegetales (logrando en 2017 a 11.205 millones de dólares de superávit).

 

Y luego –aunque con mucho menor relevancia cuantitativa- en importancia se destacan el superávit obtenido por las grasas y aceites (4.840 millones de dólares) y el de productos del reino animal (4.402 millones de superávit).

 

Los sectores superavitarios de relevancia, así, son escasos (puede agregarse a estos además el de perlas finas y metales preciosos, con un superávit en el año de 2.435 millones de dólares).

 

DEFICITS

Luego hay numerosos sectores que son deficitarios y algunos con déficit muy relevantes.

 

El mayor déficit es el de máquinas y aparatos eléctricos y mecánicos (su déficit comercial sectorial es -17.120 millones). A él le siguen en importancia el déficit del sector de material de transporte (-8.260 millones de dólares).

 

Y luego, el sector de químicos (-4.510 millones) y el sector de minerales (con -3.850) completan el listado de sectores más deficitarios.

Rubro (según el nomenclador arancelario)              Saldo comercial en millones de dólares
Productos del reino animal 4.402
Productos del reino vegetal 11.205
Grasas y aceites 4.850
Productos alimenticios 12.560
productos minerales -3.850
Productos químicos -4.510
Plástico, caucho y sus manufacturas -2.560
Pieles, cueros y sus manufacturas 610
Madera y sus derivados (carbón, corcho, manufacturas) -35
Pasta de madera, papel y cartón -740
Textiles -1.130
Calzados, paraguas, flores artificiales -650
Manufacturas de piedra, yeso, cemento -765
perlas finas, piedras y metales preciosos 2.435
Metales comunes y sus manufacturas -2.010
Máquinas, aparatos y material eléctrico -17.120
material de transporte -8.260
Instrumentos  de óptica, precisión y médicos -1.790
Armas, municiones y sus partes -15
Otras mercancías y productos diversos -1.095
Objetos de arte y antigüedades 5

 

 

Entre los déficit puede destacarse que el más relevante (máquinas y aparatos eléctricos y mecánicos) más que duplica al déficit total de la balanza comercial argentina. Y más que duplica al segundo sector deficitario (material de transporte).

 

Luego, el del sector de material de transporte (que esta justificado por el déficit automotor) es prácticamente igual al déficit total de la balanza argentina.

 

 

 

 

  • Algunos casos de productos puntuales

Los rubros mencionados antes, en verdad, componen estadísticamente los capítulos del nomenclador arancelario. Esos capítulos, a su vez, incluyen dentro de sí (si se desagrega la información) productos que (sumados) componen esos capítulos.

 

Por ende, dentro de todos los sectores (capítulos) mencionados hay que considerar algunos (sub)resultados de productos particulares que integran los capítulos ya descritos. Veremos a continuación los resultados de las balanzas parciales de algunos de los productos que componen los capítulos generales antes expuestos.

SUPERÁVIT POR PRODUCTOS (DESAGREGADOS)

 

Los llamados residuos de la industria alimenticia (pellets de soja principalmente) obtienen el mayor superávit por producto para la Argentina, ya que su resultado comercial positivo es de 9.850 millones de dólares (estos pellets o residuos están incluidos en el capítulo de productos alimenticios).
Luego se destaca el superávit que obtienen los cereales (incluidos ambos en el rubro “productos vegetales”) obtuvieron un superávit de 6.890 millones de dólares. Y después de ellos, las semillas y frutos oleaginosos (también incluidos en los vegetales) obtienen un superávit de 2.550 millones de dólares.

 

Con menores superávits, les siguen en relevancia los pescados (con un superávit de 1.850 millones de dólares) y las carnes (un superávit de 1.650 millones de dólares). Ambos están dentro del capítulo de productos del reino animal.

 

Y con algo menos de resultado favorable se cuentan las grasas y aceites vegetales (pertenecientes al capítulo de los productos alimenticios), que logran un resultado favorable de 950 millones de dólares. En menor medida ya después obtienen superávit los lácteos (725 millones de dólares), los pieles y cueros (690 millones de dólares) y las legumbres y hortalizas (660 millones de dólares).

 

Como se observa, la gran mayoría de los productos que obtienen superávit de relevancia en Argentina pertenece a los complejos agropecuarios o alimenticios (Argentina produce alimentos o materias primas o insumos para su producción en mucho mayor cantidad y valor que la que su economía demanda y logra por ello exportaciones muy superiores en estos rubros).

DEFICITS POR PRODUCTOS (DESGARGEGADOS)

 

 Por otro lado, existen numerosísimos productos (sub-rubros dentro de los capítulos Referidos más arriba) que generan un alto déficit comercial.

 

Así, el producto más deficitario de la balanza argentina en 2017 fue el de máquinas mecánicas (-8.950 millones de dólares), el cual esta seguido del de máquinas eléctricas (-8.450 millones). Ambos pertenecen al capítulo de máquinas y aparatos eléctricos y mecánicos.

 

En tercer producto (sub-rubro dentro de uno de los capítulos mencionados arriba) deficitario en relevancia es el de los automóviles -que generó un déficit comercial sectorial de -7.350 millones de dólares– (el capítulo de ‘material de transporte’ que integra es completado por material de ferrocarril, de navegación aérea o marítima y fluvial).

 

Luego en relevancia aparece el déficit del combustible (que llegó a -4.050 millones de dólares), estando este rubro incluido en el capítulo de los minerales.

 

Con algo menor de relevancia aparecen los déficits de los químicos (con un déficit de -1.830 millones de dólares); los farmacéuticos (con -1.690 millones de dólares de déficit comercial); los instrumentos de óptica o fotografía (-1.610 millones de dólares en su resultado); y los instrumentos de fundición de hierro y acero (-1.150 millones en su saldo).

 

Finalmente, el capítulo que se denomina otras “mercancías y productos diversos” incluye muebles y juguetes y también generó en 2017 un déficit comercial de -1.060 millones de dólares.

 

(Quedan sin reflejar en esta enumeración algunos otros pocos rubros con resultados muy menores que no inciden de modo relevante en la conclusión que se obtiene en este trabajo)

 

  • Conclusión

 

La Argentina mantiene una estructura de su balanza comercial muy segmentada. Tiene capacidad exportadora en los primeros capítulos del nomenclador, referidos a la producción de bienes de origen agropecuario (primarios, manufacturados como insumos o aun manufacturados como bienes finales) y tiene una estructura importadora basada especialmente en la importación de bienes industriales, que utiliza para sostener los procesos productivos.

 

En este último plano claramente la economía reclama de esos sectores abastecimiento que la producción local no ha podido abastecer en 2017.

 

El crecimiento económico (en torno al 3% del PBI), sumado a los varios años de rezago en a la inversión local, la salida de la represión importadora que se mantuvo por un periodo largo -hasta 2015-, los costos de producción y precios locales de bienes y la normalización en la re inserción comercial argentina han motivado –entre otras razones- que muchos de estos sectores deficitarios hayan incrementado el saldo negativo.

 

Al respecto, es útil entender cómo se componen las importaciones argentinas de bienes (que alcanzaron en 2017 casi 67.000 millones de dólares, habiendo crecido casi 20% en relación a 2016), formadas en su gran mayoría por bienes que se destinan a la producción (más del 80% tiene ese fin): el 27% del total de las compras desde el exterior se compone de bienes intermedios (insumos para la producción), el 22% por bienes de capital (esencialmente máquinas y aparatos), otro 20% por piezas y partes (para amado o reposición de bienes de capital), un 8% por combustibles y

 

lubricantes (dos tercios del total se usan para la producción) y 9% por vehículos (una parte de estos se utiliza también para desplazamientos de personas o carga vinculadas con actividades económicas). Los bienes de consumo (bienes finales) explican el restante 13,5% del total de importaciones.

 

Como se expuso, Argentina exhibió 14 capítulos del nomenclador con resultados deficitarios y 7 con resultados superavitarios

 

 

Y dentro de los capítulos, desagregando por los productos que los componen, de los 97 productos (posiciones) del nomenclador Argentina tuvo resultados superavitarios (exporto mas que los que importo) en 30, y resultados deficitarios en 67 productos, en 2017.

 

 

 

Una consideración especial que debe efectuarse es que si se suman todos los sectores de producción de bienes de origen agropecuario se obtiene en ellos un superávit (generación neta de dólares comerciales) en 2017 de 32.852 millones de dólares. Mientras tanto, la balanza de los sectores industriales tradicionales (MOI) arroja un déficit de -39.870 millones de dólares, y las industrias extractivas (minerales y bienes extraídos de la tierra) de -3.850 millones de  dólares. Por su parte generan también superávit las perlas y metales preciosos (2.435 millones de dólares).

 

 

 

Las importaciones de bienes argentinas inexorablemente crecerán mientras se regulariza la vinculación argentina con el mundo y el PBI crece. Esas importaciones de bienes equivalen a poco más del 11% del PBI argentino, mientras en Latinoamérica y el Caribe en general representan 20% del producto regional, y en el mundo a cerca del 27% del producto mundial (una cuestión aparte es la preocupante debilidad de las exportaciones, que apenas han crecido 1% y que ante el alza de importaciones no permiten evitar un alto déficit comercial).

 

En un mundo cuya integración productiva va agilizando procesos de compra y venta internacionales de bienes para activar la producción, la normalización gradual del marco de referencia de las importaciones puede afectar a algunos cuya competencia con productos importados genere más estrés, pero en general permitirá hacer más dinámico el acceso a los eslabones que en el planeta integran de modo inexorable las cadenas de generación de los más modernos bienes y servicios.

 

La mayor integración internacional deberá prever, pues, además de mayor flujo comercial, una evaluación de sectores más superavitarios y otros más deficitarias. Pero el comercio exterior de doble vía deberá crecer. Argentina tiene hoy un ratio de comercio exterior / PBI que es la mitad del que tiene Latinoamérica, lo que permite augurar resultados al alza en ambas cuentas en el futuro. Claro que para equilibrar resultados será preciso obtener mayor capacidad exportadora en aquellos rubros en los que Argentina muestra potencial.

 

 

                                                                                                                                                            Marcelo Elizondo

                                                                                                                                                          Director General

                                                                                                               Desarrollo de negocios Internacionales (DNI)

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